Wishcraft: Capítulo 3


Wishcraft

Cómo tener lo que realmente quieres
Barbara Sher

Esta es la tercera de una serie de entradas en las que publicaré un resumen de cada capítulo del libro Wishcraft, de Barbara Sher. Esta entrada contiene un resumen del tercer capítulo.

Capítulo 3: En busca de tu estilo

El estilo personal no es considerado importante pero es el mayor campo de libre elección que tenemos. Tu talento, tu identidad se declaran en un área “segura” que la sociedad ha dejado libre de expectativas.

Ejercicio 1: Elige un color

Elige un color que te atraiga. No tiene que ser tu favorito, o un color que te guste vestir, aunque puede ser.
Ahora finge que tú eres ese color y hablas por él, ya que él no puede hablar por si mismo. Toma una hoja de papel, y en unas pocas líneas, dí qué cualidades tienes al ser ese color. No digas “Me gusta el azul porque…”. Por este momento tú eres ese color.
Por ejemplo: “Soy azul oscuro. Soy silencioso y profundo como el océano.” O, “Soy amarillo. Soy alegre, inteligente, eficiente y cálido”.

I – Elección e identidad

Podrías haber notado que te tomó un rato elegir un color. Eso es porque no querías elegir un color que no fuera el correcto. Cuando se trata de un color, o cómo arreglas tu cabello o el estampado de tus cortinas, es casi una cuestión de vida o muerte, porque ahí es donde está tu integridad. Te estás declarando a ti mismo. Estás diciendo “Este es quien soy.”

Ejercicio 5: El juego del detective

Juega al detective. Explora tu casa o habitación y mira los roperos, los armarios de cocina, los estantes de libros, los cuadros de las paredes, los colores, el uso del espacio. Haz un inventario.
¿Dirías que la persona que vive aquí es sociable o solitaria? ¿Sensual o intelectual? ¿Preferiría leer ficción o historia? ¿Hay un espacio favorito? ¿Qué dice la ropa sobre esa persona? Luego, lee el perfil que obtuviste.
Ruth, una profesora de inglés de 38 años nunca se vio a sí misma como una persona visual, le interesaba principalmente literatura y música. Y no obstante había cubierto una pared entera con un arreglo de postales que revelaba un instintivo sentido de color y diseño.
Tus gustos y elecciones a menudo revelan aspectos de los cuales no eres muy consciente, o nunca has tomado en serio.

II – Individualidad o competición

Volviendo al ejercicio del color, para diferentes personas el azul puede ser frío, sereno o chispeante de energía. Tu estilo es una forma de ver el mundo única e incomparable. Desafortunadamente, en nuestra sociedad hemos sido entrenados para compararnos con los demás y establecer quién es “mejor”. La verdad es que los seres humanos no son comparables. No podemos compararnos así como no puedes comparar rosas y naranjas. Las preferencias son perfectamente válidas pero sería tonto decir “una naranja es mejor que una rosa”. La competición mantiene tu atención enfocada fuera de ti mismo, en el esfuerzo por alcanzar los estándares de otros, en lugar de mirar hacia adentro y descubrir los tuyos propios.
Las cosas que son únicas e incomparables en ti son la única base sobre la cual puedes diseñar una vida que verdaderamente te satisfaga. No hay autoridad fuera de ti que pueda decirte lo que es correcto para ti. Cuando te vuelves consciente de tu individualidad, comienzas a apreciar y respetarte a ti mismo, y a los demás.

III – Cualidades y objetividad

Cuando hablabas por tu color, ¿te sorprendió que te sentiste libre para decir cosas como “Soy inteligente, apasionado, generoso“? Estabas hablando de ti mismo, o por lo menos de una faceta de ti mismo. En nuestra cultura no se nos permite hablar honestamente sobre nosotros mismos, y especialmente decir algo bueno. Todos tenemos grabaciones negativas en nuestras cabezas, recitando nuestros defectos. No obstante, sólo cuando tienes una visión clara de tus propias cualidades tienes una imagen verdaderamente objetiva de ti mismo, a la que puedes recurrir para diseñar una vida satisfactoria. Necesitas algunas grabaciones positivas que puedas usar cuando las negativas se pongan muy insistentes.

Ejercicio 6: Viéndote a ti mismo como te ven los demás

Este ejercicio viene en dos versiones, una para extrovertidos y otra para introvertidos.

Versión Nº 1: ¡Alabado sea!

Elige a alguien en quien confíes y pídele que te diga qué hay de bueno en ti. Anótalo, palabra por palabra. Esta va a ser tu grabación positiva. No dejes que te diga cosas vagas, necesitas oír cosas como “Tienes una imaginación exquisita, eres articulado, tu energía es contagiosa y ayudas a todos a tu alrededor a ver el mundo en formas nuevas”. Esto no es adulación, es información. Un elogio objetivo es raro en nuestra sociedad pero todos lo necesitamos. Así que después de que tu compañero te haya dicho lo bueno de ti, haz lo mismo con él. Sólo sigue estas reglas: el elogiador no debe dejar que la crítica se filtre y el elogiado debe escuchar y tomar notas sin interrumpir. Y no descartes internamente lo que tu compañero dice.

Versión Nº 2: Una sesión de aliento

Tú ya conoces tus cualidades. Cuando puedes hablar sobre ti mismo bajo un disfraz (como en el ejercicio del color) ese conocimiento aflora.
Piensa en las 4 ó 5 personas que elegirías si pudieras tener a cualquiera en el mundo (cualquiera en toda la historia y literatura) como tu familia, el tipo de familia que describí como “el ambiente que crea triunfadores”. Elige personas por las que sientas una afinidad especial, gente cuyas ideas o actividades te atraigan fuertemente, o te identifiques con su experiencia de vida o temperamento. Ahora imagina que eres una de esas personas y te estás observando a ti mismo. Anota todas las cualidades positivas que veas. Luego pasa al siguiente miembro de la familia. Al final, lee sus respuestas. Tendrás un retrato completo de lo que está bien en ti.

Tu estilo personal en acción

Si los colores y pertenencias con que te rodeas revelan tu estilo de visión, las actividades que disfrutas revelan tu estilo de acción.

Ejercicio 7: Veinte cosas que te gusta hacer

Tienes que escribir veinte cosas, no importa lo triviales que puedan parecerte algunas de ellas. Haz una tabla y escribe en la columna de la izquierda las cosas que te gusta hacer, en cualquier orden. En las otras columnas escribe las siguiente preguntas: ¿cuándo lo hiciste por última vez?, ¿es pago o gratis? ¿sólo o en compañía? ¿planeado o espontáneo? ¿relacionado con tu trabajo? ¿mental, físico o espiritual?
Puedes agregar otras preguntas que se te ocurran. Ve qué patrón puedes encontrar. ¿Qué aprendiste sobre el tipo de vida que te gustaría vivir?

Por ejemplo, Lucille, 25, secretaria, escribió: ”Es más importante para mí de lo que me daba cuenta ser físicamente activa y espontánea.”
Dolores, 24, cajera: “Cuando soy más feliz es cuando puedo pasar más tiempo sola o con la persona que quiero”.
Una mirada a tu propio estilo puede decirte muchas cosas que nunca te diste cuenta sobre quién eres realmente y lo que quieres.

Ensayo de diseño de una nueva vida

En los siguientes dos ejercicios no hay consideraciones de realidad, puedes tener todo, incluso dos cosas contradictorias.

Ejercicio 8: Tu ambiente ideal

Responde esta pregunta: ¿en qué ambiente imaginario emergería tu mejor yo?
Imagina un ambiente hecho a la medida para tu naturaleza, donde surgiría lo mejor de ti. Por ambiente no sólo me refiero a tu entorno físico sino también al tipo de personas que te gustaría que te rodearan, qué tipo de ayuda te gustaría tener. No te cambies a ti mismo en esta fantasía, crea un entorno que se ajuste a ti y te apoye como eres. Lista las cualidades positivas que emergerían en ti si estuvieras en ese entorno.

George, 43, escribió: “Una cabaña junto a un lago en las sierras, una biblioteca pequeña y excelente, varias cañas de pescar, una lámpara a queroseno, un bar, ningún teléfono, el Wall Street Journal entregado todos los días en mi puerta y mi mejor compañero de pesca los fines de semana. Cualidades que surgirían: escribiría y pensaría mucho. Podría ser el próximo Thoreau en vez de asesor de inversiones. Quizás cada tres meses iría a la ciudad, trabajaría, vería muchas películas en el cine, sería persuasivo, ocurrente y urbano, y luego regresaría a las montañas.“

Modelando el tiempo

En el siguiente ejercicio, vas a hacer un tipo de imaginación especial que llamo ensoñación real. Es una visualización en presente, en primera persona, y secuencial. Está ocurriendo, ves y experimentas todo lo que sucede a tu alrededor.

Ejercicio 9: Tu día ideal

Con lápiz y papel recorre tu día ideal. Vive a través de ese día en presente y en detalle, desde que te levantas en la mañana hasta que vas a dormir. No pongas lo que crees que es posible, tienes absoluta libertad, medios ilimitados, y todos los poderes y habilidades que siempre has deseado.

Ejemplo: Julia, 32, escritora freelance: “Me levanto a las 6. Vivo en una espaciosa casa de adobe en Nuevo Mexico. Me levanto, voy al establo, alimento al caballo árabe, y lo saco a pastar. Luego hago un poco de jogging en el aire fresco de la mañana. Regreso y desayuno con mi esposo. A las 7 entro a mi estudio, que tiene una gran ventana con vista a las colinas y un escritorio de madera, amplio y con muchos cajones. Escribo hasta el mediodía, y dos o tres horas más si tengo ganas. Escribo lo que quiero, no hay fechas de entrega ni requerimientos de editores. Voy a la ciudad y me encuentro con un amigo para almorzar, luego paso una hora en la librería. De tarde practico guitarra y escribo canciones; preparo mi antigua imprenta manual para imprimir el libro de un amigo, mientras el pan se hornea y escucho a Bach. Antes del atardecer salgo a cabalgar en el caballo (suavemente, porque espero un bebé). Vienen amigos para la cena, que la prepara mi esposo. Luego de la cena, toco la guitarra, cantamos y hablamos alrededor del fuego. Después de que se han ido los invitados, leemos por una hora o dos, damos una caminata con los perros bajo la luz de las estrellas, y luego nos vamos a dormir“.

Análisis de la fantasía: yendo a lo básico

1. En cada una de las tres categorías, qué, dónde y quién, ¿qué elementos de tu día ideal son absolutamente indispensables para tu felicidad? Aquellos que si no los tuvieras, estarías siempre insatisfecho.
2. ¿Qué elementos son opcionales, pero aún muy deseables?
3. ¿Qué elementos son superfluos? Serían lindos pero sin ellos nunca serías realmente infeliz.

En el caso de Julia:

Indispensable
Qué: escribir – escuchar música – ejercicio físico – animales
Dónde: un estudio privado con un escritorio grande – un lugar espacioso para vivir
Con quién: mi esposo – muchos amigos

Opcional, pero deseable
Qué: aprender a tocar la guitarra
Dónde: vivir en el campo, cerca de una ciudad culturalmente activa
Con quién: un bebé (podría estar contenta sin uno, pero preferiría tenerlo)

Accesorios
Qué: el caballo – la imprenta
Dónde: la casa en Nuevo Mexico (me encantaría tener estas cosas, pero no estaría triste si no)

¡Eso no significa que no debas tenerlos! Creo firmemente que tienes derecho a todo lo que quieres, incluyendo lo superficial. Todo lo que estamos haciendo aquí es identificando tus prioridades, las cosas que debes concentrarte en obtener para tu vida primero y más pronto, de modo que tengas energía abundante para ir por el resto.
Julia, por ejemplo, ha identificado escribir como el centro de su vida. Si no tiene tiempo y espacios adecuados para escribir, aprender a tocar la guitarra no será de mucho consuelo. No tendrá ganas de hacerlo.

4. ¿Qué pasa cuando recorres tu día ideal ajustado con sólo los elementos indispensables en él?
Julia: “Vivo en Nueva York, donde vivo ahora, pero en un apartamento más grande. Me levanto temprano, desayuno con mi esposo, alimento a los gatos y camino hasta mi estudio que está a unas cuadras. Es un estudio con vista a un lindo patio. Escribo hasta el mediodía, o más si tengo ganas. Luego voy a un club, hago ejercicio y nado. El resto del día es básicamente el mismo”.
5. ¿Qué elementos de ese día ya tienes? Algunos de nuestros deseos se las han arreglado para encontrar su camino en la realidad. Esos serían tu fuente de energía para comenzar a avanzar.
6. ¿Qué elementos del día ideal ajustado están ausentes de tu vida ahora?
Para Julia el hueco está en el “dónde”. Su apartamento es pequeño y no tiene espacio para trabajar.
7. ¿Qué se interpone entre tú y tener tu día ideal ajustado mañana? Para Julia es el dinero, un apartamento más grande y un estudio separado le costarían más. Podría ser dinero, un título, un nuevo trabajo, contactos, o una habilidad.

En una hoja de papel escribe “Problemas” y lista las razones por las que no puedes tener tus sueños.
A medida que trabajamos para definir con claridad tus metas en el próximo capitulo, más obstáculos se te ocurrirán. Agrégalos a la lista.

Quiero que tu meta sea más grande que la vida (nuestras vidas son demasiado pequeñas) y en vívidos colores, algo de lo que te puedes enamorar totalmente. Pero eso no significa que no vamos a lidiar con la realidad. Vamos a atacarla con entusiasmo, y técnica. Cuando te muestre cómo convertir obstáculos insuperables en problemas solucionables, tu lista de problemas nos dará la materia prima que necesitas para construir una sólida ruta hacia tu meta.

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