Wishcraft: Epílogo

Wishcraft

Cómo tener lo que realmente quieres
Barbara Sher

Esta es la última de una serie de entradas en las que he publicado un resumen de cada capítulo del libro Wishcraft, de Barbara Sher. Esta entrada contiene un resumen del epílogo.

Epílogo: Aprendiendo a vivir con el éxito

Felicitaciones. Quizás hoy llegaste a tu primer objetivo. Quizás llegaste al primer gran mojón en tu camino hacia él (escribiste un capítulo, pasaste una entrevista de trabajo, perdiste 5 kg, redactaste un plan de negocios, o aprendiste a usar una cámara). Cada pequeño paso que logras va a sentirse como un éxito, no sólo los grandes.

Triunfar es un proceso, no un producto. Y tan pronto te pones en camino, estás triunfando. Ahora tienes que aprender a vivir con ello. Eso no es tan fácil como parece. Podrías no estar acostumbrado a hacer que las cosas ocurran, y a veces puede darte un dolor de cabeza. Pero vale la pena. Se siente mucho mejor que la depresión y el aburrimiento que sufrías cuando te quedabas sentado. Y hay formas de hacerlo más fácil.

1. ¡Hurra por mí! Que nadie te diga que la autocomplacencia está mal. Cuando has hecho algo difícil, mereces aplausos, de ti mismo y de los que te rodean. Cuando has hecho algo difícil y funcionó, ¡mereces un banquete! ¿Recuerdas que te dije que necesitarías saber sin duda cuando hubieras llegado a tu meta (y a cada paso en el camino)? Parte de la razón era para que supieras cuando celebrar. Date uno de esos grandes premios de los que hablamos en el capitulo 9.

2. Finge . . . el festejo terminó. Tienes el trabajo de tus sueños, y ahora tienes que entrar y hacerlo. Tienes el contrato; ahora tienes que escribir el libro. Pasaste la audición y te dieron el papel; ahora tienes que actuar frente al público.

Cada nuevo nivel de éxito trae nuevos desafíos, así como también nuevas oportunidades. Estás navegando en aguas desconocidas ahora. Pero no creas que tus viejos miedos se van a desvanecer como por arte de magia. Si tu historia es como la mía, por mucho tiempo no vas a creer que puedes hacer algo aún cuando acabas de hacerlo y la evidencia está frente a tus ojos.

Así que me gustaría compartir contigo mi fórmula simple para vivir con el éxito:

Finge hasta que te acostumbres

La primera vez que me invitaron a la televisión, dije que sí, no porque estuviera lista, sino porque era una oportunidad demasiado buena para dejarla pasar. (El éxito, no importa cuánto lo hayas esperado, siempre llega antes de que estés listo para él). Luego entré en pánico y estuve histérica durante dos días. El gran día, me calmé y lo hice casi tan bien como una profesional. Luego, volví a casa y me puse histérica de nuevo.

Hay dos trucos para fingir. Uno es la técnica Tiempos Difíciles que aprendiste en el capítulo 9, antes y después. Necesitas expresar tu histeria sin arruinar tu performance. ¡Simplemente hazlo tras bastidores!

El segundo truco es la vestimenta. Todo actor sabe que ponerse un disfraz es de gran ayuda para entrar en un rol. Tú puedes hacer lo mismo. Si eres abogado, vendedor, ejecutivo, maestro, o lo que sea, vístete para el papel aunque no tengas ganas.

Si esperas hasta sentirse con autoconfianza en tu rol profesional para empezar a vestirse de acuerdo a él, podrías enlentecer tu carrera, porque vestirse como un estudiante o un ama de casa provoca que la gente con quien trabajas te trate como a alguien no del todo crecido o serio y tu responderás de forma acorde.

Por otro lado, algo mágico ocurre cuando miras al espejo y ves a alguien a quien no reconoces como tu yo cotidiano. Aunque te sientas común por dentro, el actor que hay en ti estará a la altura de las circunstancias.

Nota: los días en que menos tienes ganas de vestirte para el papel son los días en que absolutamente debes hacerlo. Por dos razones. Una: cuando te sientes genial, puedes lucir mal y nadie lo notará porque estarás radiante. Pero cuando estás abatido, necesitas ayuda exterior. Dos: si te arrastras quejándote hasta el espejo y te maquillas o ajustas tu corbata, comenzarás a sentirte mejor.

3. Hasta que te acostumbres. Mis apariciones en TV se repitieron y fue un poquito más fácil cada vez. Ahora me encanta mostrarme y no puedo esperar a mi próxima oportunidad.

Cuando alcanzas este punto, realmente has llegado. Te despertarás un día y te darás cuenta de que estás viviendo el Día Ideal que soñaste. Podría ser o no ser como lo imaginaste, pero en algo es diferente y mejor: es real. Hay otra cosa que es mejor, también. No estás solo, como alguna vez temiste. Al contrario, tienes que desenchufar el teléfono de vez en cuando para tener algo de paz. El éxito es sexy. Te da una calidez y entusiasmo en tu presencia que la gente no puede resistir. Si alguna vez notas que alguien que te importa se siente dejado atrás, no sientas culpa. Dile, “¡Levántate de esa silla y ven conmigo! Si yo lo hice, créeme, tú puedes. Te ayudaré.”

En este punto, es natural preguntarse, “¿Qué sigue?” Te dije que cuando hubieras logrado la autoconfianza en una cosa, comenzarías a buscar algo nuevo para hacer en lo que no tuvieras autoconfianza. Pero tienes algo mucho más importante que autoconfianza ahora. Tienes experiencia y habilidades. Habrás adquirido una meta-habilidad: habrás aprendido a aprender, habrás dominado el proceso mediante el cual se hacen las cosas.

Mira los próximos 5 años en tu muro de planificación. ¿Estás listo para la siguiente meta? La forma de las cosas ha cambiado. Tus esfuerzos las han cambiado. ¿Que te gustaría hacer ahora?

Lo que yo siempre hago es imaginar un nuevo Día Ideal. Siempre es completamente diferente del último, y a menudo lo opuesto de la vida que estoy viviendo. Eso me ayuda a fijar mi rumbo para los siguientes dos años.

Has descubierto el secreto último que todos los triunfadores saben: que “lo que importa es el viaje, no la llegada.” De lo que se trata es de estar en el camino. Cada destino que alcanzas sólo despliega horizontes más vastos, países nuevos y sin descubrir para explorar.

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Wishcraft: Capítulo 11

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Cómo tener lo que realmente quieres
Barbara Sher

Esta es la undécima de una serie de entradas en las que publicaré un resumen de cada capítulo del libro Wishcraft, de Barbara Sher. Esta entrada contiene un resumen del capítulo 11.

Capítulo 11: Actuar

Tienes toda la planificación lista, y un conjunto de consejos útiles para comenzar de nuevo cada vez que estés estancado. Lo que voy a darte ahora es el procedimiento diario y semanal que realmente transforma tus planes en acción.

Esto es lo que tienes para trabajar:
En tu muro de planificación:
1. Tu “santo” personal
2. Diagrama de flujo
3. Calendario de metas
4. Primeros Pasos
5. Calendario semanal
6. Los próximos 5 años
7. El próximo paso: esta noche/mañana

Portable:
1. Agenda de bolsillo
2. Diario Acciones & Sentimientos
3. Libreta Tiempos Difíciles

Esto es lo que haces cada semana:

Planificación el domingo por la noche

Te reúnes contigo mismo y te preparas para la semana que viene. Podría tomar tanto como una hora, o incluso más, pero es de vital importancia. Ningún negocio sensato procede sin reuniones de planificación, y tienes que aprender a tomar tus metas como un negocio de máxima prioridad. He elegido el domingo por la noche porque se ajusta a la semana de trabajo de la mayoría, pero si tu horario es diferente, podría ser el lunes o el jueves por la noche también.

Paso Uno: Mirar hacia atrás. Repasa lo que hiciste la semana anterior, consultando tu Calendario Semanal y el Diario Acciones & Sentimientos para refrescar tu memoria (si tienes un compañero, se lo reportarás a él.) Luego elimina el calendario de la semana pasada.

Paso Dos: Actualizar el Diagrama de Flujo y el Calendario de Metas. Chequea donde estás ahora en tu diagrama y el calendario. Si usas alfileres de colores, muévelos a tu posición actual. Presta especial atención a la fecha límite más próxima en tu calendario de metas. Muchos problemas u oportunidades no previstos podrían haber surgido la semana pasada. Si te estás quedando atrás en tu cronograma, ¿qué puedes hacer? ¿Puedes intensificar el ritmo de tus acciones, o tendrás que atrasar tu fecha límite? ¿O puedes adelantarla?

Este es el momento de hacer cualquier cambio en tu diagrama de flujo y calendario de metas, ya sea de fechas límite o planes, basándote en lo que ha ocurrido.

Paso Tres: Lista de Primeros Pasos. Mira tu lista. La actualizarás en tu Procedimiento Diario (ver más abajo) a medida que surgen nuevas ideas, pero ahora añade cualquier cosa que se te ocurra y tacha los pasos que se hayan vuelto innecesarios.

Paso Cuatro: Problemas. ¿Encontraste algunos inconvenientes la semana pasada? ¿Hay próximos pasos en tu lista sobre los que te sientas confundido o pesimista? Este es el momento para la Lista de Problemas, y como siempre, tratar con ella es un proceso de dos etapas. (De ambas etapas se encargará tu reunión con tu compañero, si tienes uno)

a. Tiempos Difíciles. Si te estás sintiendo desanimado, cansado, o ansioso, abre tu libreta de Tiempos Difíciles y comienza a anotar todas las razones por las que no puedes lograrlo. Tarde o temprano, si exageras un poco, empezarás a reírte. En ese punto, pasa tu atención a los problemas estratégicos.

b. Brainstorming y barn-raising. Ahora, libera tu ingenio y juega con posibles soluciones a los problemas. Si necesitas ideas o ayuda práctica, toma el teléfono y llama a alguien en tu red de recursos. Ingresa los resultados en tu lista de Primeros Pasos.

Paso Cinco: Plan para la semana próxima. También tiene dos partes (las harás con tu compañero si tienes uno):

a. Calendario Semanal. Las acciones que has decidido que puedes hacer esta semana, asígnalas a días y horas específicos de tu Calendario Semanal. No olvides agendar llamadas de ánimo, de crisis o de reporte a tu compañero.

b. Agenda de bolsillo. Pasa las “citas” de la semana que viene a tu agenda de bolsillo.

Procedimiento Diario

Cada Noche:
1. Diario. Escribe en tu diario de Acciones & Sentimientos lo que hiciste hoy y cómo te sentiste.
2. Lista de Primeros Pasos. Agrega pasos nuevos, que surgieron como resultado de las acciones de hoy, a tu Lista de Primeros Pasos.
3. El Siguiente Paso. Elimina la hoja Esta noche/Mañana de ayer y llena una nueva. ¿Qué tienes que hacer esta noche para prepararte (preparar tu ropa, buscar un número de teléfono, ensayar una entrevista)? Ahora hazlo.
4. Recompensas. Date algo agradable: un baño caliente, una hora de lectura, una copa, tu música favorita, tu fantasía preferida.
5. Soñar. Lo último que haces antes de dormir es imaginarte a ti mismo en tu Ambiente Ideal, el del capítulo 3, en el que emergería tu mejor yo. Ve a dormir disfrutando ese pensamiento.

Cada Mañana:
1. Pon tu alarma 10 minutos más temprano, para no tener que saltar de la cama en pánico.
2. Después del desayuno, ve a tu muro de planificación y mira el próximo paso. Eso es todo lo que tienes que hacer hoy, estás preparado para ello. Recuerda que podría no surgir nada, o podrían surgir cien posibilidades nuevas. No hay forma de saberlo hasta que lo haces.
3. Mira tu diagrama de flujo y ve donde encaja este pequeño paso en el plan completo que te conduce a tu meta.
4. Si tienes que salir, lleva tu agenda de bolsillo y la libreta de Tiempos Difíciles, da una mirada a tu “santo” personal, y ponte en tu camino. Si trabajas en casa, siéntate, respira hondo… y comienza.

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Wishcraft: Capítulo 10

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Cómo tener lo que realmente quieres
Barbara Sher

Esta es la décima de una serie de entradas en las que publicaré un resumen de cada capítulo del libro Wishcraft, de Barbara Sher. Esta entrada contiene un resumen del capítulo 10.

Capítulo 10: No lo hagas solo

Familias: convirtiendo resistencia en apoyo

Muchas mujeres se sienten culpables y tienen miedo de ponerse en primer lugar antes que a las demandas familiares. Muchos hombres (y mujeres también) desearían hacer lo que les gusta pero se sienten responsables por quienes dependen económicamente de ellos.

Veremos algunas estrategias para atravesar esa transición de roles manteniendo las relaciones intactas.

Déjalos que se enojen

Cuando decidí empezar con los Equipos de Éxito para Mujeres, a mi esposo no le gustó la idea. Me asusté. “¿Qué voy a hacer ahora?“ Me miró como si estuviera demente y me dijo: “¡Lo que quieras! Tú te enojas conmigo a menudo y yo hago lo que quiero“. Y pensé “Tiene razón“.

Yo lo llamo el síndrome “él/ella no me deja”. Él o ella no pueden detenerte. No tienes cuatro años, y esa persona no es tu padre. Es sólo una persona asustada porque le gustaba todo de la forma en que estaba y el cambio lo pone nervioso.

Les has estado dando mucha atención y servicio, y ahora gran parte de tu energía va a ir a otro lado. O tal vez ahora tengan que ser conscientes de algunas cosas sobre las que nunca tuvieron que pensar antes, como que cuando quieres algo cuesta dinero.

No renuncies a tus metas. Sigue adelante y haz los cambios. Y dales el derecho a que no les guste. Déjalos que se asusten y se enojen. En lugar de ponerte en pie de guerra, di “Lo sé, es duro”. Dales algún tiempo para que se acostumbren. Y algún día alguien te dirá “Sabes, esto es divertido. Me gusta mucho más de lo que pensé.”

Como hacer que funcione

En cualquier casa compartida, hay ciertas cosas que hay que hacer. Las cuentas tienen que pagarse, y las tareas de la casa tienen que hacerse al menos de vez en cuando. En mi experiencia, imponer reglas no funciona tan bien como definir sueños, necesidades y prioridades en común.

Economía: la conferencia familiar

¿Qué pasa si eres el principal proveedor en tu familia y tu meta involucra una reducción en tus ingresos? Herm quería dejar la firma inmobiliaria donde era vicepresidente y tomar un empleo de menor paga en una organización sin fines de lucro.

Si es tu caso, las personas que viven contigo van a tener que hacer algunos cambios. Tendrán que contribuir económicamente en la casa, si tienen la edad suficiente, o tendrán que decidir en qué cosas están dispuestos a economizar.

Si les das una voz en la toma de decisiones, no van a sentirse amenazados o abandonados. Van a sentirse como compañeros en una aventura.

La esposa de Herm obtuvo su primer trabajo pago, algo que había querido hacer por mucho tiempo, y sus hijos acordaron trabajar en verano por dinero en lugar de sólo por diversión, para que su padre pudiera hacer lo que amaba.

Deben preguntarse qué elementos de su estilo de vida son necesarios y en cuáles podrían ahorrar. La idea no es reducir la vida a lo esencial de forma permanente, es definir sus prioridades. Pueden preguntarse qué metas a largo plazo tienen en común y qué está dispuesto a hacer cada uno para ayudar a alcanzar esas metas.

Tareas de la casa: Cómo no regañar

Una de las cosas que hombres y niños van a tener que hacer es compartir las tareas de la casa. Y te prometo que van a hacer todo tipo de nobles resoluciones en la conferencia familiar, ninguna de las cuales va a ser mantenida. ¿Qué haces entonces?

La mayoría de las mujeres que trabajan continúan teniendo la mayor parte de la responsabilidad del trabajo de la casa para mantener la paz. Usualmente justificamos esto diciendo, “Si yo no lo hago, nadie lo hará”, o “Requiere más energía estar regañando que hacerlo yo misma”.

Personalmente creo en hacer el cambio abrupto. Si eso te hace sentir culpable y asustada, tienes el derecho de sentir lo que sientes. Pero no te rindas.

¿Tu familia quiere una casa limpia? Hay cuatro estrategias para lidiar con eso.

Caos democrático. Puedes simplemente decir, “Todo el mundo debería tener una asistente personal. Sin embargo, puesto que ninguno de nosotros tiene una, supongo que tendremos que hacer lo mejor que podamos.”

Piensa en ti como una más entre compañeros de piso que tienen que arreglárselas. Nadie es el jefe. Cuando te levantes una mañana y veas que nadie tiene ropa limpia, alguien tiene que hacerlo. Pueden discutir quién va a hacerlo. Nadie hace a un niño sentirse mejor que poder decir: “Ma, es tu turno de lavar los platos, ¡y será mejor que lo hagas!”

El autócrata compasivo. ¿Qué pasa si tienes menor tolerancia al desorden que yo y necesitas orden y limpieza a tu alrededor para pensar? No caigas en la trampa de hacer todas las tareas tú misma porque es más fácil y lleva menos tiempo que hacer que ellos las hagan.

En lugar de decir, “Nunca me ayudan” o “Deben ayudar. Esa es la regla.”, dí, “Por favor, lava los platos. Ahora”.

Él o ella se levantará protestando e irá hacia la cocina como quien va a la guillotina. En este punto usualmente decimos “Olvídalo”. Nos cuenta tanto pedir ayuda que cuando finalmente lo hacemos, nos duele si no obtenemos entusiasmo. Bien, no necesitas entusiasmo. Sólo necesitas los platos lavados.

Di, “No te culpo. A mí tampoco me gusta lavar los platos. No tiene que gustarte, sólo tienes que hacerlo“. Cuando haya terminado, sólo dí: “Gracias.”

Necesito que cuides de mi. En mis primeros tiempos en Nueva York, yo trabajaba, llevaba a mis hijos a la escuela, hacía el desayuno, almuerzo, cena, y les gritaba toda la noche porque estaba exhausta.

Así que me arriesgué y les pedí ayuda. Durante los años siguientes, mis hijos cocinaron mi almuerzo, mi cena, y ocasionalmente limpiaron la casa, y se sintieron valiosos y orgullosos. Hoy me dicen “Nunca lo habrías hecho sin nosotros.“

Les damos todo a nuestros hijos, y luego nos preguntamos por qué no están satisfechos. No les damos la posibilidad de sentirse necesitados. Ellos necesitan saber que son importantes para alguien que aman, útiles, capaces y necesarios.

Ama tu vida. Sé realmente feliz en lo que haces. Ahí es cuando eres irresistible para tu familia, porque ya no estás encima de ellos, y estás alegre, entusiasmado. Ahí es cuando empiezan voluntariamente a hacer las tareas. Ellos no hacen las tareas y luego dicen, “Bien, ahora ve a trabajar, nosotros nos encargaremos de todo“. Es al revés.

Todo lo que ellos quieren es tu atención, sentirse necesitados e incluidos. Por lo tanto, la mejor forma de tener amor y éxito es permitir que tu gente te ayude con tu meta. Déjalos colaborar con ayuda práctica y apoyo emocional. En lugar de una meta que divida, haz que tu meta sea un proyecto compartido que los acerque.

Comparte la propiedad de tus planes

Cuando llegas con un plan perfecto, todo el mundo se siente dejado de lado. Pero si dices, “Tengo esta idea, pero no se si va a funcionar”, los demás se sienten incluidos.

No trates de venderles los aspectos positivos de tu idea, comparte tus miedos y dudas, ¡y déjalos que te convenzan!

Como viste en el capítulo 7, los demás tienen mucho que ofrecer una vez que los invitas a involucrarse. Los niños son especialmente fabulosos tanto en ideas como en ayuda. Confía en ellos para ayudarte con las tareas, y déjalos encontrar sus propias maneras de hacerlas. Cuantos más problemas le des a la gente para resolver por si mismos, más compromiso y entusiasmo obtienes.

Pero si tu familia aún se está ajustando al nuevo orden, o si vives solo, ¿qué haces? Llamas a tus amigos al rescate.

El sistema del compañero: unirse para el éxito

El principio es simple: tú y un amigo hacen de su meta común alcanzar sus metas individuales. Es más fácil tener fe, coraje y buenas ideas para otro que para ti mismo, y es más fácil que otro las tenga para ti.

¿Cómo elegir a un compañero? Puede ser un amigo pero no tiene por qué, un conocido o un vecino puede ser igual de bueno. Este es un arreglo orientado a la acción en primer lugar, y una amistad íntima sólo si quieres que sea.

El único requisito es que sea alguien cuya mente y valores respetas y cuyas ideas y metas te intriguen. Sus metas no tienen que ser en el mismo campo que las tuyas, ni siquiera tienes que saber nada sobre ellas. No elijas a alguien que esté mucho más avanzado que tú en su carrera, o que nunca admite estar abatido o dudoso. El sistema del compañero, al contrario del sistema del mentor, es una relación de iguales.

Ambos se darán uno al otro tres tipos de ayuda:
1. El más importante es la expectación, el saber que alguien está esperando oír si hiciste lo que dijiste que harías y cómo te fue. El compañero llena la necesidad de alguien que crea en la importancia de tu meta y espere que perseveres con ella.

Cada semana, le dirás a tu compañero qué pasos has programado para la semana siguiente, día por día, y él hará lo mismo. A la semana, ambos se reportarán y le dirán al otro lo que hicieron. Es tan simple como eso, y hace toda la diferencia del mundo.

Cuando estás solo siempre puedes encontrar excusas para abandonar tu programa, pero cuando tienes a alguien a quien responder, es más difícil que te engañes a ti mismo.

2. Ambos se dan uno al otro el apoyo emocional tan necesario para perseverar con cualquier plan: un oído empático cuando estás abatido, alguien que tome tu mano cuando tienes miedo escénico, y sobre todo compañía en la empresa de perseguir una meta.

Con un compañero, puedes no sólo compartir el peso de tus problemas, sino las ideas, la camaradería del trabajo, y la festividad del éxito.

3. Ambos pueden darse uno al otro mucha ayuda práctica. Ambos serán el equipo de brainstorming y barn-raising. Cuando uno tenga un problema estratégico que resolver, sus dos cabezas juntas serán mejor que una.

Tu compañero puede prestarte sus pinceles sin usar o tú puedes ayudarlo a ensayar para una entrevista, o incluso hacer llamadas fingiendo que eres él, si odia el teléfono. El hará que su hermana la periodista escriba un artículo sobre tu estudio de danza, tú harás que tu abogado le dé una referencia para la escuela de leyes. Pueden compartir ideas, contactos, materiales y habilidades para ayudarse a alcanzar su meta de éxito mutuo.

El mejor formato para este dar y recibir es la reunión de negocios semanal, complementada cuando sea necesario por la llamada de apoyo de 3 minutos.

Primero, necesitarán juntarse para compartir sus planes y fijar una fecha límite común. Lleven su diagrama de flujo, el calendario de metas y el calendario de la semana próxima.

La última de sus dos fechas límite será su fecha límite común, el día en que ambos habrán logrado sus metas. Hagan un contrato verbal de permanecer juntos hasta esa fecha. Como todas las fechas límite, es tentativa y puede ser reajustada, pero tienen que tener una.

Cuando ese día llegue pueden hacer una fiesta, y luego renegociar si quieren parar o seguir juntos porque tienen 6 metas nuevas.

Elijan una tarde o noche en que ambos puedan reunirse a la misma hora cada semana. Es importante hacer de estas reuniones una prioridad en su vida. El compromiso con tu compañero es un compromiso contigo mismo y tus metas. Si por alguna buena razón no pueden hacerla, se reportarán por teléfono a la hora acostumbrada.

Reunión de negocios semanal

La llamo reunión de negocios porque no es una reunión de amigos ni un grupo de elevación de la conciencia. Es una sesión orientada a la meta, y si se vuelve otra cosa, no va a funcionar.

Para eso, las reuniones tienen que seguir un par de reglas.

1. Ser puntual. Tú tratas de no llegar tarde a tu cita con el médico o el jefe, porque los respetas y quieres que el sentimiento sea mutuo. Bien, tu reunión semanal es una cita con tu futuro, con la persona que puedes ser. Por tanto no importa como te sientas ese día, esfuérzate por ser puntual. Y espera lo mismo de tu compañero.

2. Usa un reloj o un cronómetro. Esto estructurará la reunión y ayudará a ir al grano. Cada uno obtiene un máximo de media hora, dividido más o menos así:

5 minutos: Reportarse. Dí lo que hiciste (o no hiciste) la semana pasada, y si lo hiciste, cuáles fueron los resultados. Tu compañero lo tendrá todo anotado de la semana anterior y esperará un reporte sobre cada ítem.

Si no hiciste ninguna de las cosas que dijiste que ibas a hacer, no es lo peor del mundo. Pero generalmente hiciste algo; y simplemente no te das cuenta.

20 minutos: Problemas y soluciones. Ahora habla sobre cualquier problema que encontraste, y pide las sugerencias de tu compañero. Pero cuidado: si los problemas tienen un ingrediente emocional, ventílalo en una sesión de Tiempos Difíciles, o no resolverás el problema. Quéjate hasta que te sientas aliviado y listo para seguir, pero con un limite de 10 min. Luego pónganse a hacer brainstorming y barn-raising.

5 minutos: Programar. Actualiza tu lista de acciones, agregando cualquier sugerencia de tu compañero, y luego traza tu plan de acción para la semana que viene.

Asegúrate de anotar llamadas de apoyo que esperes de tu compañero.
Tu compañero debe anotar una copia de tu programa, incluidas las horas en que ha prometido llamarte. Y luego es su turno.

Después que haya terminado esta reunión de una hora, pueden hacer cosas como ensayar una entrevista o bosquejar un CV, pueden fantasear sobre qué fabuloso será cuando ambos tengan sus metas, o pueden contarse chismes o ir a casa.

La llamada de apoyo de 3 minutos

Una llamada de tu compañero a mitad de la semana puede darte una inyección de ánimo cuando más lo necesitas, justo antes de hacer algo difícil, o justo después.

No sólo me refiero a esas llamadas que prometieron hacer en la reunión semanal, sino también a un pedido de ayuda o consejo ocasional. Pero si la otra persona tiene tendencias “bebé” (ver capítulo 7), después de un tiempo vas a temblar cada vez que suene el teléfono, así que la mejor prevención es una regla.

Ninguna llamada debe durar más de 3 minutos. Este límite de 3 minutos te recordará valorar tanto tu tiempo como el de tu compañero. Ahora que tienen una meta, están viviendo en un marco de tiempo.

Las personas que hacen un trabajo orientado hacia objetivos tienen que distinguir entre el tiempo libre, que puede usarse como se quiera, y tiempo lineal, que es para hacer las cosas, y debe usarse eficientemente.

Una sugerencia más. Si tu compañero llama y comienza a quejarse, recuerda, no trates de resolver el problema, o nunca colgarás el teléfono. Eso sólo disparará el juego “si, pero”. Simplemente escucha un poquito más y luego dí “¿Qué puedo hacer para ayudar? Tú dímelo.”

Cuidados intensivos

Se acerca la fecha de entregar una tesis y tienes la sensación de que no lo lograrás; o vas a ir a una entrevista y tienes la sensación de que cuando llegues a la puerta vas a dar vuelta y regresar a casa. Esto se conoce como una crisis. Tarde o temprano le ocurre a todo el mundo, y hay tres momentos peligrosos en que es probable que ocurra:

Momento de crisis 1: Al principio, cuando el campo en el que te estás aventurando es nuevo para ti, y no tienes experiencia de éxito para contraatacar tus fantasías de desastre.

Momento de crisis 2: cuando tienes que hacer algo que no quieres para lograr algo que quieres. Como tomar un curso de cálculo cuando quieres ser biólogo marino. Como terminar una tesis.

Pueden causar grandes crisis de inacción, porque a corto plazo es más agradable sentarse detrás de ese obstáculo y soñar despierto con tu meta, que lidiar con él.

Momento de crisis 3: cuando te enfrentas al salto a un nuevo nivel de riesgo o visibilidad.

Esta es la primera regla, en cualquier momento de crisis: nunca, nunca te rindas o cambies tu meta cuando te estás sintiendo asustado, desanimado o deprimido. Una vez pases el momento difícil y te sientas bien de nuevo, eres libre de cambiar tu meta si realmente no te interesa. ¡Pero no mientras estás abatido!

Es difícil hacerlo solo, pero lo harás si tienes a alguien que sostenga tu mano en cada paso del camino. Eso es Cuidados Intensivos.

Si te enfrentas a una entrevista o performance difícil, puedes tener a alguien que vaya contigo hasta la puerta y te espere para darte un abrazo cuando salgas.

Matthew, por ejemplo, tenía miedo de ir a clases de pintura, así que consiguió una amiga que lo acompañara las primeras veces.

También puedes pedir llamadas de crisis. Las llamadas de crisis son indicadas cuando sientes que se avecina una mala semana. Podrías decirle a tu compañero “Ayúdame, tengo que escribir una propuesta de 30 páginas esta semana y no puedo”. O tu compañero podría reconocer los signos de una crisis inminente y decir, “Quiero que me llames a las 9 cada mañana antes de ponerte a escribir. Necesito oír de ti a las 11 con al menos un párrafo escrito.”

No necesitarás Cuidados Intensivos con mucha frecuencia. De hecho, una vez podría ser suficiente. Una vez que tengas la experiencia de seguir a través de una crisis, el mundo será un lugar diferente para ti. Tendrás un logro tangible del que estar orgulloso, y tendrás menos miedo de tus miedos. Si no pudieron detenerte esta vez, ¿por qué te detendrían de nuevo? Pero para atravesar esa barrera la primera vez, necesitas ayuda.

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Wishcraft: Capítulo 9

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Cómo tener lo que realmente quieres
Barbara Sher

Esta es la novena de una serie de entradas en las que publicaré un resumen de cada capítulo del libro Wishcraft, de Barbara Sher. Esta entrada contiene un resumen del capítulo 9.

Capítulo 9: Primeros auxilios para el miedo

Cuando comienzas a trabajar en tu meta, muchos primeros pasos son pequeños y simples. No hay nada intimidante en ir a la biblioteca. Pero un día, pronto, tendrás una entrevista de trabajo, o una audición, o el primer día de una clase.

Los síntomas físicos del miedo, como palpitaciones o manos frías, son inconfundibles. El cuerpo es sincero, pero la mente es mucho más astuta. Piensa que el miedo está por debajo de su dignidad, de modo que tratará de guardar las apariencias persuadiéndote de que no estás asustado, simplemente recordaste de pronto que tenías otros asuntos urgentes.

Conoce a tu enemigo

Estos son algunos de los disfraces del miedo:

  • Un abrumador deseo de dormir: de pronto estás muy cansado.
  • Unas ganas de comer irrefrenables: de pronto estás famélico.
  • Una irresistible atracción hacia el estante de los libros: debes leer esa novela ahora.
  • El tranquilizador pensamiento, “Tengo mucho tiempo. Puede esperar hasta mañana.”
  • Una repentina mente en blanco: bullías de planes e ideas, y ahora eres un idiota.
  • Una repentina fermentación de planes e ideas sobre otros 18 sueños que preferirías tener primero, antes que éste (“Nunca he estado en Europa… siempre puedo comenzar el negocio cuando regrese.”)
  • Una pérdida repentina de interés en tu meta: te fascinaba en teoría, pero en realidad es aburrida, no es para ti. (Nota: el miedo oculto intentará hacerte cambiar tu meta siempre que comienza a ponerse desafiante, por eso es que muchos hemos empezado y dejado tantas actividades.)
  • Una repentina convicción de que no tienes lo que se requiere para esta meta (“¿Qué me hizo pensar que era lo suficientemente agresivo para un trabajo en ventas?”)

Cuando el miedo ataque, ¿qué te impedirá decir, “He cambiado de idea. No estoy listo aún”? Yo creo que perderte tus sueños y no descubrir nunca de lo que eres capaz, es un precio demasiado alto a pagar por la tranquilidad.

El secreto es transformar al “enemigo” en una compañía estimulante. Sólo hay una manera de vivir libre de miedo, y es vivir sin esperanza o crecimiento. ¿Quieres saber qué es realmente la autoconfianza? Es cuando haces algo que has hecho tantas veces que podrías hacerlo mientras duermes, como atarte los cordones. ¿Te gustaría no hacer nada salvo atar tus cordones una y otra vez por el resto de tu vida de modo de nunca tener que sentirte nervioso de nuevo?

No hay manera de evitarlo. Cada vez que intentas algo nuevo, algo que realmente exige tus capacidades (es decir, cualquier cosa que valga la pena hacer) vas a sentir incertidumbre e inseguridad así como también desafío y emoción. Ese es el saludable miedo llamado miedo escénico.

Es un buen amigo que te permite saber que estás en el camino correcto, que lo que estás haciendo es del tamaño adecuado para ti.

Hay otro tipo de miedo más profundo, que yo llamo miedo de supervivencia.

Es, por ejemplo, el miedo que te paraliza cuando exiges una performance de ti que está mucho más allá de tus habilidades y experiencia.

Si crees que un ser querido te va a odiar o te dejará si comienzas a tener lo que quieres, eso también es miedo de supervivencia.

Todo miedo de supervivencia es exagerado. Por supuesto que un error no será tu fin y es muy improbable que tu esposo te deje por pintar en vez de planchar sus camisas.

El mejor antídoto contra esos sentimientos es la experiencia adulta de seguir adelante y hacer lo que temes y descubrir que nada tan terrible pasa después, pero es precisamente esa experiencia la que el miedo nos impide tener. Así que estamos atrapados en un círculo vicioso.

Por exagerado que sea, el miedo de supervivencia tiene un mensaje para ti. Está tratando de decirte que hay algo que necesitas tener antes de poder arriesgarte. Puede ser preparación práctica o apoyo emocional; puede ser permiso para bajar estándares perfeccionistas o para cometer errores.

Así que la única manera de romper el círculo vicioso del miedo de supervivencia es prestándole atención. Si decodificas su mensaje y te ocupas de lo que necesitas, todo lo que quedará será el miedo escénico, y esa es la parte fácil.

Mensaje de supervivencia 1: prepárate

Supón que tienes algo que hacer que nunca has hecho antes, como ir a una entrevista de trabajo, pedir un aumento o llevar muestras de tus tarjetas hechas a mano a las tiendas de regalos. Estás asustado.

Lo que haces usualmente es tratar de combatir el miedo, con fuerza de voluntad o relajándote mediante respiraciones profundas. Eso no funciona muy bien, y la razón es que omites el punto más importante: nunca has hecho esto antes, y no sabes cómo.

En esta situación, la falta de confianza en uno mismo no es una debilidad, es una señal de advertencia valiosa. Te está diciendo que estás por saltar de un trampolín de 10 m. sin haber tomado una lección de clavado en tu vida, y eso es tonto. Lo peor del Pensamiento Positivo es que trata de ignorar esta señal natural y empujarte a la pista lleno de confianza ciega e infundada.

El mensaje aquí es un pedido urgente de preparación, instrucción y ensayo. No se supone que naciste sabiendo todo. Si no sabes algo dí “Mejor lo averiguo.” No digas “hay algo mal en mi, y si pregunto, todos lo descubrirán.”

Información e Instrucción
Si tienes por ejemplo una entrevista o llamada telefónica, encuentra a alguien que lo haya hecho y pregúntale: “¿Qué debo decir? ¿Cómo actúo? ¿Cómo debo vestirme?” Escribe las palabras que vas a decir. Si quieres, puedes usarlas como un guión para ensayar, o como referencia para una llamada telefónica. Si tienes una entrevista en una cierta compañía, te ayudará saber todo lo que puedas sobre esa compañía de antemano.

Ensayo
Puede parecer tonto practicar una llamada telefónica o entrevista, pero es una de las cosas más tranquilizadoras que puedes hacer si estás nervioso. La información archivada a toda prisa en tu cabeza es más probable que te abandone bajo la presión del miedo escénico que la información que has programado de modo que sea por lo menos semiautomática. Los actores lo saben. No solamente memorizan sus líneas y luego salen a escena la noche del estreno. Ellos ensayan.

Ayuda mucho tener a alguien con quien ensayar, que interprete la otra parte, y te ayude a dar forma a tu performance.

SuperYo/SuperTonto
Sea lo que sea que tienes que hacer, cierra los ojos e imagina cómo lo harías si fueras perfecto. Luego, imagina el peor desastre que podría ocurrirte. (Te tropiezas con la alfombra y caes, te olvidas de tu propio nombre, lo que sea).

Este ejercicio te dará el gran alivio de darte cuenta de que no eres ninguno de los dos. SuperYo no existe, pero SuperTonto tampoco.

Puesto que no puedes ser perfecto, ¿por qué torturarte intentando serlo, o castigarte por no serlo? Por otro lado, por peor que lo hagas, nunca alcanzarás tus fantasías de SuperTonto.

Puedes estar seguro de que la realidad estará en algún punto intermedio entre ambos extremos. Pero puedes obtener algunas ideas útiles de tu fantasía SuperYo. Fue tu imaginación quien las guionó, ¡no será plagio si las usas!

Interpreta el rol opuesto
Te ayudará a prepararte para una entrevista si te imaginas que eres la persona con la que te vas a encontrar. Te puedes hacer preguntas como: “¿Qué busca esta persona en un empleado? ¿Qué preguntas es probable que haga? ¿Hay un desajuste entre sus expectativas y la forma en que me presento? Si es así, ¿cómo puedo arreglarlo?”

No creo que sea posible estar demasiado preparado. Mientras no olvides que la situación real será diferente del ensayo, que es básicamente impredecible, la preparación no puede hacerte sino bien.

Y una vez que hayas tenido algo de experiencia, no necesitarás tanta preparación porque tu experiencia será tu preparación.

Mensaje de supervivencia 2: Baja tus estándares al principio

Nunca lo has hecho antes, y si esperas hacerlo la primera vez con la destreza de alguien que lo hace por milésima vez, estarás en problemas.

Primeros pasos profesionales: confiésalo
Sabes por experiencia que si un taxista o un bibliotecario demora demasiado y comete errores, te molestas, a menos que te diga, “Es mi primer día de trabajo. Soy nuevo en esto”. Entonces inmediatamente te vuelves empático y curioso.

En cambio si tratas de parecer experimentado, el esfuerzo de mantener las apariencias te hará el doble de torpe y propenso a equivocarte.

Admitiendo que eres un principiante, por otro lado, creas una atmósfera relajada en la cual, paradójicamente, tu performance mejora.

Primeros pasos creativos: comienza mal
Cuando estás comenzando un proyecto creativo o comenzando a estudiar un arte o manualidad, tienes que bajar tus estándares. No se supone que seas bueno al principio. De modo que podrías darte el alivio de esperar ser malo.

Matthew, 43, quería tomar clases de dibujo después de 20 años, pero tenía miedo de no ser bueno. Le dije que su primer paso era hacer una dibujo malo del gato, o lo que fuese, cada noche durante una semana. El punto era librarse de la expectativa paralizante de tener que demostrar una habilidad que no podía tener.

Los primeros pasos se supone que sean pequeños y manejables, algo como “una página por día”. Subirás tus estándares más tarde cuando tengas experiencia. Lo peor que produzcas no puede ser tan malo como lo peor que imaginas.

El principio del riesgo gradual
Tienes que marcarte nuevos desafíos de modo que tu habilidad sea exigida un poquito más cada vez, pero nunca demasiado. Empiezas con tareas simples y a medida que tu competencia aumenta, puedes pasar gradualmente a otras más difíciles.

Puedes comenzar en soledad si la mirada de los demás te inhibe. Matthew empezó haciendo bocetos para él mismo, y luego pasó a tomar clases particulares de dibujo en su casa. Tiempo después, empezó a ir a clases de dibujo en una pequeña escuela. Finalmente, se inscribió en clases de pintura en una prestigiosa escuela de arte.

No importa que tan preparado estés, cada vez que subes a un nivel más alto de performance, vas a tener miedo de nuevo. Si es cierto que nunca puedes estar demasiado preparado, también es cierto que nunca estarás listo. Llega el momento en que tienes que actuar, estés listo o no.

Quiero que tengas la experiencia de proseguir a través del miedo. Porque el verdadero fracaso es detenerte porque tienes miedo. Cuando te caes, al menos aprendes, pero cuando abandonas, no aprendiste nada.

Los siguientes cuatro pasos son para ayudarte vencer el miedo escénico.

Ten miedo

Si sientes miedo antes de hacer algo difícil, no luches contra él. Permítete estar asustado. Es la respuesta natural de tu cuerpo a la novedad y la incertidumbre, y está diseñada para ponerte a punto para tu rendimiento máximo, no para paralizarte.

Dale una salida. Muévete, camina de un lado a otro, pégale a la pared, destruye papeles, baila, haz ruido, gruñe, grita, llora.

Obviamente no puedes permitirte desmoronarte “en el escenario”. Simplemente hazlo antes y después. Ten un berrinche tras bambalinas antes de hacer tu entrada, eso hará que la energía fluya. Luego, sé un profesional. Cuando salgas del escenario y todo haya terminado, puedes desmoronarte, puedes esperar con ilusión ese alivio.

Terapia ocupacional

Hazlo bien, hazlo mal, pero hazlo
Cierra los ojos y salta. Porque una cosa maravillosa ocurre entonces. El foco de tu atención se desplaza de ti y de tus nervios a la tarea que tienes en frente.

La terapia tradicional investigaría por qué te sientes mal, buscando las causas en tu pasado. Es fascinante pero no conduce a la acción. La “terapia ocupacional” dice, “Lo único que está mal en ti es que eres humano. Estás repleto de sentimientos encontrados y conflictos no resueltos. ¿Y qué? Tienes un trabajo que hacer. Hazlo.”

En el momento en que cambias tu atención del problema interior insoluble hacia el problema soluble frente a ti, sientes una oleada de energía y alivio. Y luego, mirando lo que lograste en una hora, harás más para curar tu falta de confianza que en 10 horas de autoanálisis.

No tengas miedo de los errores

Mucha gente siente que un fracaso o error será un signo de derrota y falta de valía. Pero mira a cualquier niño que está aprendiendo a caminar. Se caerá muchas veces, se levantará y lo intentará de nuevo. Si ese niño se cayera una vez y se rindiera, nunca aprendería a caminar. Y ese es un hermoso modelo para cualquier tipo de aprendizaje.

Nunca aprenderás o lograrás nada de valor si no puedes permitirte cometer errores. Como dijo Herman Melville, “Quien jamás ha fracasado en algo, no puede alcanzar la grandeza.”

Si te has preparado para cualquier contingencia que puedas imaginar, y entonces no resulta, no te sentirás tan mal. Porque has hecho lo mejor que podías.

Prémiate a ti mismo

No creo en el cliché de que “la virtud es su propia recompensa”. En lo que a mi respecta, la recompensa de la virtud debería ser al menos un helado de chocolate, y preferiblemente un crucero por las Bahamas.

Hay dos tipos de recompensas que deberías planear regularmente en tu programa de éxito.

El primero es el tipo de recompensa que te ganas. La esperas con ilusión antes de hacer algo difícil, para saborearla después. Podría ser tu comida preferida, una película de John Wayne, una novela, un día en el campo, un masaje, un nuevo par de pendientes, esa caña de pescar o póster de Picasso que quieres hace tanto tiempo.

Date pequeñas extravagancias por pequeños pasos, grandes para grandes pasos, y algo enorme cuando alcances tu meta: un guardarropa nuevo o unas vacaciones fabulosas.

El segundo tipo de recompensa es la que deberías darte con frecuencia simplemente porque tú eres tú, y lo vales, ya sea tomar un largo baño caliente, o comprarte una chaqueta nueva, o una entrada para el teatro. Debes tratarte como a una persona de primera clase, no importa lo que hayas hecho o no hecho.

Nunca te castigues por saltarte un paso (o diez pasos), eliminado estas pequeñas formas de ser bueno contigo mismo. Las necesitas más que nunca cuando estás abatido. Te recuerdan que tienes todo el derecho de estar en la tierra y disfrutarla simplemente porque estás vivo. Necesitas y mereces algo de placer en todo momento. Cuando hayas logrado algo, obtienes un premio extra, por haber estado dispuesto a soportar la incomodidad del riesgo y el cambio.

Mensaje de supervivencia 3

Quizás tengas miedo de que el éxito será solitario, de que dejarás a tus seres queridos atrás, o que se enojarán contigo por poner tus sueños primero.

Cuando cambias el status quo, conmocionas a todos a tu alrededor. Y sin embargo, ese es el momento en que necesitas más su apoyo.

Este miedo tiene un mensaje: “No puedes ir tras tus metas sin apoyo emocional“. El próximo capítulo te dice cómo obtenerlo.

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Wishcraft: Capítulo 8

Wishcraft

Cómo tener lo que realmente quieres
Barbara Sher

Esta es la octava de una serie de entradas en las que publicaré un resumen de cada capítulo del libro Wishcraft, de Barbara Sher. Esta entrada contiene un resumen del capítulo 8.

Capítulo 8: Trabajando con el tiempo

Nuestra próxima tarea es proyectar el diagrama de flujo en el tiempo.
Eso significará, primero, poner una fecha límite en la cual te gustaría tener tu meta y crees que podrías lograrla. Luego marcarás en un calendario una fecha límite por cada paso de tu plan, correspondiente a cada círculo de tu diagrama de flujo. Finalmente, asignarás las pequeñas acciones a días específicos de tu agenda.

Si piensas que no tienes tiempo, hay una forma muy simple de resolver ese problema. Simplemente entra en acción. Comienza a hacer pequeñas cosas cuando puedas. Cuando la gente se queja de que no puede permitirse hacer lo que le gusta full time, yo les digo “Comienza a hacerlo en tu tiempo libre y ve que pasa.” Si tu meta es vivir haciendo lo que te gusta, comienza a hacerlo simplemente por amor. Si insistes en que no tienes tiempo, haz una sesión de Tiempos Difíciles porque puede ser un problema emocional. Significa que estás asustado y mantenerte ocupado es tu forma de permanecer seguro.

Pautas habituales de uso del tiempo

Trata de registrar, con sinceridad, lo que realmente haces con tu tiempo cada día durante una semana.

El postergador

Si descubres que desperdicias mucho tiempo en patrones de evitación, no seas demasiado duro contigo mismo. Sobre todo, no hagas resoluciones drásticas de reformarte. Sólo conducen a una orgía culposa de lo que se supone que no debes hacer. Tienes que tener algunas autoindulgencias (algunas películas tarde en la noche, tiempo para leer, tomar cerveza, hablar por teléfono, o no hacer nada). El truco es agendarlas, en lugar de sucumbir cuando el impulso arremete.

Tu patrón actual probablemente tenga una o dos horas al día que pasas durmiendo la siesta, mirando fútbol o novelas, o limpiando el escritorio que ya limpiaste la semana pasada. Probablemente sea en un horario en que estás solo, por ejemplo antes de que los niños lleguen a casa.

Primero, toma uno de esos períodos de tiempo y márcalo como tiempo que te pertenece a ti. Si usas una agenda, dibuja una línea roja alrededor de esas horas y etiquétalas “Mi tiempo” (Ej. 1:30 a 3PM). No tiene que ser todos los días, puede ser una, dos o tres veces por semana, pero trata de que sea a la misma hora. El ritual es un antídoto contra la postergación, establecer un horario regular para ciertas cosas hace mucho más probable que las harás.

Ahora, divide ese período de tiempo a la mitad. La primera mitad es para hacer cualquier trabajo relacionado con tu meta que programes cada semana: escribir un párrafo, dibujar al gato, ir a la biblioteca, hacer llamadas. La segunda mitad es estrictamente para perder el tiempo (leer, mirar TV). Eventualmente romperás este acuerdo, no importa, está ahí siempre que lo necesites.

La buena mujer/El buen proveedor

Si te encanta mantener la casa brillante de limpia, cocinar y cuidar a los demás, hazlo. Y no dejes que nadie te diga que deberías estar haciendo algo más importante y creativo. Pero si estás aburrida y abrumada por esa monotonía, déjalo. Yo lo hice.

Joe había crecido con el mito del buen proveedor, era responsabilidad del hombre conseguir un empleo seguro y bien pago y trabajar largas horas para proveer a su esposa e hijos no sólo con comida y ropa sino también bicicletas y vacaciones en Florida. Le costó una úlcera dejar un trabajo de contador que odiaba y comenzar a hacer trabajos contables part time en su casa mientras trabajaba haciendo armarios y tallando madera. Descubrió para su sorpresa que sus hijos se sentían orgullosos cuando se ganaban el dinero para algo que querían y su esposa prefería tenerlo en casa que poseer dos autos.

Por tanto, mi segundo pronunciamiento sobre el trabajo de la casa o cualquier otro trabajo pago o no pago es: si no te gusta hacerlo, no lo hagas. Sólo vas a vivir una vez. Elabora una lista de todas las cosas que piensas que tienes que hacer y tacha todo lo que tacharías si fueras a morir en 6 meses. Luego deja de hacerlas. Tu casa podría no funcionar bien, tu estilo de vida podría experimentar algunas mutaciones interesantes, pero nadie va a morir. Por supuesto que necesitas cuidar de otras personas. Te hace sentir conectado y es gratificante proteger y nutrir. Pero no tienes derecho a dar todo. Podrías no cuidar de tus seres queridos de la cuna a la tumba pero les das el regalo del autorrespeto y la libertad. Los sacrificados crean lazos de culpa. Si tus hijos miran tus ojos y ven gozo, tienen un buen mundo. Si estás tan cansado que no puedes disfrutarlos, ellos sentirán “No me importan mis regalos de navidad o mi almuerzo. ¿Por qué nunca sonríes?”

¿Cómo te hubieras sentido si tu madre o padre hubiera hecho un poco menos por ti y mucho más por sí mismo?

Harriet, 45, contestó: “Es doloroso saber que mi madre, por nosotros, fue menos de lo que pudo haber sido. No podría habernos dado algo mejor que ser una persona feliz y completa, porque si lo hubiera sido, me hubiera sido mucho más fácil llegar a ser feliz“.

Muro de planificación

Vas a necesitar un espacio que sea tuyo: una pared de una habitación en tu casa, preferiblemente con una mesa frente a ella. Ese será tu muro de planificación y en él vas a poner una serie de cuadros que graficarán tu plan de acción a través del tiempo (mes a mes, semana a semana, día a día). La razón para publicar tus planes en un muro, en lugar de esconderlos en un cajón o cuaderno, es que puedes echar un vistazo y ver exactamente donde estás en tu diagrama de flujo. Cuando todo está frente a tus ojos, no te perderás o escaparás. Este muro es tu conciencia, tu guía y tu jefe.

Puedes cubrir la pared con una lámina de corcho y poner tus cuadros con alfileres de colores, o empapelar la pared y escribir con marcadores, o usar el costado de un archivador o el refrigerador y sujetar tus planes con imanes. Pon una imagen del “santo” personal que elegiste en el capítulo 5, o tu “familia” del capítulo 3.

Diagrama de flujo

Tu diagrama de flujo va en el centro. Elige una fecha límite y escríbela debajo de tu meta. (También podrías poner una imagen que simbolice tu meta). Puedes y probablemente cambiarás esta fecha, pero es importante fijarla de todos modos. No la fijes demasiado pronto de modo que sea totalmente imposible. Tienes que dejar algún tiempo para Navidad, vacaciones de verano, pereza, amor y diversión. Pero no la fijes tan lejos que te dé demasiada holgura “sólo para estar seguro”. Quieres algo de presión y urgencia.

Calendario de metas

El calendario de metas es un cuadro dividido en casillas, una para cada mes entre hoy y tu fecha límite.

Da un vistazo a los principales pasos de tu plan, los círculos de tu diagrama de flujo. Si tu meta es algo como escribir una novela que no tiene pasos claramente definidos, inventa algunos pasos grandes: “terminar el primer borrador”, “terminar 100 páginas”, “5 capítulos”. Necesitas estos pasos para regular el ritmo de tu trabajo, de modo que no entres en pánico dos semanas antes de la fecha límite, y también para recompensarte con un frecuente sentido de logro. Asigna a cada uno de estos pasos una fecha límite y escríbela en tu calendario de metas. Puedes cambiar estas fechas si es necesario.

Como ejemplo, este es el calendario de Jeannete:

El diagrama de flujo te muestra la lógica de tu plan. Tu calendario de metas te muestra cuanto tiempo es probable que lleven las cosas.

Primeros pasos

Haz una lista de tus primeros pasos: llamadas telefónicas, lugares adonde tienes que ir, información a buscar, etc. Pega la lista de esos primeros pasos en el muro de planificación y luego comienza a programarlos para esta semana y las siguientes.

Calendario semanal

Cada semana, los domingos por la noche, vas a crear un calendario semanal nuevo. Cuantos pasos puedes agendar en cada semana depende, por supuesto, de cuanto tiempo hayas podido apartar para trabajar en tu meta.

Mary, por ejemplo, tiene una agenda llena de responsabilidades, y sólo un primer paso inmediato: repasar sus apuntes del colegio. Nota que también incluyó tiempo de relajación para recordarse que lo necesita y merece.

El siguiente paso es transferir la información del calendario semanal de tu muro de planificación hacia tu agenda de bolsillo.

Agenda de bolsillo

Si no usas una, te recomiendo comenzar ahora. Escribir en tu agenda asegura que lo harás porque tienes una cita. Aún si a veces te saltas un paso agendado, harás muchos más que si no estuvieran agendados. Cuando no tienes estructura puedes enterrar la idea la primera vez que te desanimas. Y a medida que das esos pasos estarás haciendo progreso real hacia tu meta. Muchos de estos pasos son tan pequeños que no necesitas “autoconfianza” o “autoestima” para hacerlos. Y te van a dar la autoestima del logro acumulativo, el único tipo que realmente existe.

Al final de cada semana, puedes mirar tu calendario semanal y ver cuantas cosas has hecho realmente. Luego puedes chequear tu progreso en tu calendario de metas. Si estás haciendo progresos más rápido o más lento de lo que imaginaste puedes cambiar tus fechas límite o dedicar más tiempo.

Los próximos 5 años

Cuando hicimos el ejercicio “5 vidas”, te animé a pensar en un plan más grande que incluyera todos tus sueños y metas. Por supuesto, no tienes forma de saber lo que estarás haciendo, o queriendo, en 5 años. Pero de todas las fuerzas que estarán operando en tu vida (suerte, amor, pérdida, salud, economía, etc.), tu deseo y voluntad, tu propia evolución, debería ser una de las más fuertes.

Este, por ejemplo, es el plan de Julia:

Te da un impulso extra para cumplir con tus plazos porque te recuerda todas las aventuras que están esperándote. Y a medida que haces un progreso sólido hacia tu meta actual, esos sueños futuros van a comenzar a lucir mucho más reales y posibles.

El siguiente paso

Podría parecer redundante anotar de nuevo lo que vas a hacer esta noche o mañana cuando ya tienes tus acciones proyectadas día por día en tu muro y tu agenda. Pero puede ser muy útil. Te permite limpiar tu mente de todo excepto lo que tienes que hacer el día siguiente. Puedes enfocarte en esa acción y asegurarte de que estás preparado para ella. Además, es un recordatorio de que la acción es siempre ahora. Es en el presente donde va a ocurrir, o no va a ocurrir. La acción más importante en tu plan no es esa gran reunión la semana que viene, o ni siquiera tu meta, es lo que vas a hacer mañana. ¡Tu meta es sólo tan real como ese paso! Manéjalo lo mejor que puedas, y tu meta se cuidará sola.

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Wishcraft: Capítulo 7

Wishcraft

Cómo tener lo que realmente quieres
Barbara Sher

Esta es la séptima de una serie de entradas en las que publicaré un resumen de cada capítulo del libro Wishcraft, de Barbara Sher. Esta entrada contiene un resumen del capítulo 7.

Capítulo 7: Barn-raising (Construyendo el granero entre todos)

Antiguamente los granjeros se ayudaban mutuamente en la construcción de los graneros. Hoy en día, con el avance de nuestra sociedad, somos más independientes, pero la forma más práctica y satisfactoria de conseguir lo que queremos, sigue siendo juntos. Nuestro instinto de cooperación aún esta vivo, ¿por qué no ponerlo al servicio de nuestros objetivos individuales?

El sueño de Jeannette era viajar por los Montes Apalaches sacando fotos y luego publicar un libro con ellas. Durante el barn-raising, uno de sus amigos dijo: “conozco a un tipo de la oficina, que tiene una van vieja, y la vende por poco dinero. Está en pésimas condiciones, pero de cualquier forma aquí está su teléfono.”

Otra persona dijo: “el hermano de mi mejor amiga es mecánico. Tal vez él pueda arreglar la van sin cobrar, si le haces propaganda, o tomas fotos de su familia. La llamaré y le pediré que le pregunte al hermano.“

De esta forma, Jeannette y sus amigos comenzaron a pensar un plan para que ella pudiese ir tras sus sueños gastando menos de 1000 dólares.

Todo el mundo ama la idea de contribuir, y poder decir: “¿Ves aquella casa? ¿Ves el tercer ladrillo de la tercera hilera? Fui yo quién se lo dio a ella“.

Cómo conducir un barn-raising

Puedes reunirte sólo con tu mejor amigo, pero cuantas más personas se reúnan, más ayuda e ideas tendrás, porque todos se inspirarán al oír lo que los demás tienen para ofrecer. Cuatro o cinco personas es un buen número. Alrededor de quince es lo máximo que puedes acomodar en la sala. (Más personas requerirían un barn-raising a gran escala).

Es interesante tener personas de diferentes edades, ocupaciones y estilos de vida. Puedes pedirle a tus amigos que traigan a otras personas. No es necesario que se conozcan.

Si crees que no haces amistades fácilmente, no seas tímido e invita a la gente para que te ayuden. Va a ser bueno para ellos también. No sólo les darás la chance de ayudarte con tu objetivo, también los ayudarás con los objetivos de ellos.

El encuentro puede comenzar socializando, pero después es bueno recordar que es una reunión de negocios, y que la atención de todos debe enfocarse en el problema. Primero comienzas hablando de tu objetivo, y segundo, de todo que lo necesitas para conseguirlo. Ten papel y lápiz a mano porque las ideas van a comenzar a fluir.

Hay dos reglas que debes seguir para que el barn-raising sea efectivo. La primera: debes ser lo más específico posible sobre lo que necesitas (Ej. un piano de segunda mano, un contacto en el mundo de la música o clases de mecánica). Pedir simplemente “ayuda” no funciona. La gente puede tener buena voluntad pero te darán apenas sugerencias que no conducen a nada.

La segunda regla es: siempre pide la información más específica que puedas: nombres, direcciones, teléfonos, bibliografías, etc.

Cuando el grupo te haya dado todas las sugerencias que podía, es el turno de que otra persona diga lo que quiere hacer y lo que necesita.

Información

Soy una gran admiradora de librerías y bibliotecas. Puedes ir y encontrar casi todo lo que necesitas saber. Pero antes de pasar horas buscando datos y direcciones que necesites, intenta un atajo. Pregunta a tus amigos.

Stacy tenía un cajón lleno de poemas pero no tenía idea de quién podría publicar el trabajo de una escritora desconocida. Una amiga suya que había hecho un curso sobre literatura femenina, y conocía las mejores revistas sobre el tema, le prometió que conseguiría copias en la biblioteca para que Stacy pudiese ver qué tipo de trabajos publicaban y anotar sus direcciones.

Todos tenemos fragmentos de informaciones circulando en nuestras cabezas; más de lo que imaginamos. Estamos constantemente leyendo y escuchando cosas y las archivamos, olvidando que las tenemos, hasta que alguien, de pronto, las pone en foco. Podemos ser ojos y oídos y memoria unos de otros. Es menos solitario que las estanterías de bibliotecas y funciona igual, si no mejor.

Cosas y cosas

El “individualismo patológico” es el factor que más ha contribuido a darle al dinero ese poder tremendo sobre nuestras vidas. ¿Por qué ser “autosuficiente” y pagar el precio de mercado por todo tipo de cosas que, ayudándonos unos a otros, podemos conseguir por menos o gratis?

Prestado: Comenzando por la clásica taza de azúcar, prestar es la forma más honrada y legítima de conseguir algo gratis. A menudo los amigos estarán dispuestos a prestarte por un tiempo algo que no estén usando.

Conocí una escritora que consiguió prestada con una amiga, una vieja máquina de escribir para escribir su primer obra de teatro. Julia, la escritora que necesitaba un lugar para trabajar, consiguió un apartamento prestado. A su vez, me prestó la casita de playa de sus padres cuando yo necesitaba unas vacaciones baratas y tranquilas.

Raramente ocurre algún problema en prestar herramientas, libros, raquetas de tenis, instrumentos musicales, o un collar de perlas para parecer elegante en una entrevista, siempre que no estén en uso y que los uses con cuidado y respeto.

Usado: Todo lo que no puedes conseguir prestado, puedes comprarlo de segunda mano, de alguien que conozcas.

Ellen quería empezar un haras, y lo hizo con cosas de segunda mano. En una semana tenía ofertas de dos sillas de montar usadas y tres estribos baratos y en buenas condiciones. Tiendas de usado, ventas de garage y personas que ponen anuncios, generalmente son más caros. Los amigos hacen precios mejores. La ganancia de ellos está en el placer de saber que el sofá viejo, la cámara o el auto está satisfaciendo una necesidad de un amigo.

Hecho en casa: ¿Necesitas un cartel, una bonita tarjeta de visita, un disfraz para tu acto cómico? No los compres en tiendas antes de verificar los talentos de las personas que conoces. Si conoces a una persona que entienda de carpintería, diseño gráfico o costura, tendrás exactamente lo que quieres y por menos. Además, le estarás dando a alguien la posibilidad de hacer lo que le gusta.

Regalos/Muestras: Muchos poetas han sido publicados gracias a las fotocopias hechas por amigos en la oficina. Unos amigos míos que criaban gatos siameses, fueron presentados a un gerente de restaurante que estuvo feliz de proveerles menudos de pollo que irían directo a la basura.

Descuentos: Una mujer que estaba abriendo su escuela de danza conoció a la gerente de una tienda. Ésta le dio varias prendas a cambio de tener su marca expuesta en los espectáculos organizados por ella.

Un hombre que conozco trabaja en una gran compañía de electrónicos, y usó el descuento de funcionario para la compra de equipamientos de video para un amigo que iba a producir una serie de videos sobre vida saludable en TV por cable.

Saber donde comprar: Encuentra aquella persona que sabe exactamente donde encontrar gangas en tu ciudad. Hay al menos una en cada red de contactos. Conozco una mujer que hizo de esto su trabajo. Rae es una estilista con un impresionante buen gusto, que consigue parecer que hizo compras en la Quinta Avenida, con apenas 7 dólares.

Talentos y servicios, o mezclando placer con negocios

Lorna es costurera y tiene una tienda de ropa. Para mejorar tenía que remodelar su tienda, y para eso necesitaba una consultoría en marketing. Ella encontró un consultor de marketing que era amigo de amigos de ella, en un barn-raising. Él estaba dispuesto a recibir el pago en mercaderías. En algunas horas, mientras tomaban un café, le dio ideas increíbles y hasta la invitó al cine.

¿Quién dijo que mezclar negocios con placer es una mala idea? Si pasamos un tercio de nuestra vida en el trabajo, no sería mala idea hacer de ese tiempo lo más agradable posible. Por tanto si estás buscando un electricista, digitador, asesor literario, publicitario, abogado, contador o mecánico, primero busca en tu red de amigos antes de abrir las páginas amarillas.

Si un amigo digita tu trabajo, enmarca tus cuadros, toma las fotos de tu portfolio, tendrás además de un cuidado personal, la satisfacción de estar contribuyendo a la sobrevivencia de él.

Resumiendo, no tienes que hacer todo solo. Guarda tus energías para lo que amas hacer, y delega el resto.

Contactos y conexiones

Seguramente habrás oído decir que “no importa cuán bueno eres, sino a quién conoces“. No digo que no sea importante ser bueno, pero no es suficiente. Talento o mérito solos raramente harán que logres pasar la secretaria, el seguridad o el proceso de selección. Pero una presentación personal a alguien importante de adentro, lo hará. Y no es porque los editores de revistas, productores de cine y los directores del departamento de personal sean corruptos. Es porque ellos son humanos. Igual que tú, ellos tienden a aprobar a un colega respetado o a un amigo confiable.

No pienses en eso como un golpe, es simplemente un camino para obtener el reconocimiento y las oportunidades que mereces.

Si eres ambicioso, existen dos tipos de contactos valiosos para conseguir entrar en cualquier campo.

Uno es encontrar a un joven tan ambicioso como tú, cuya carrera necesite de alguna complementación. A Andrea, la fotógrafa que quería ser famosa por sus retratos de celebridades, le sugerí que eligiese una nueva y promisoria estrella de rock, que siguiese su carrera y ofreciese sus fotografías al editor de una revista que estaba recién comenzando. El cantante estará agradecido por la publicidad y la revista por la exclusiva, haciéndose famosos los tres juntos.

Otro tipo de persona con quien podrías querer contacto es una persona que está en la cima. Estas personas evitan perder el tiempo, por lo que cartas y llamadas telefónicas a secretarias no llevan a nada, pero tu red de amigos sí.

Ya fue probado que si juntas 15 ó 20 personas en una sala, y comienzas a preguntar a quiénes conocen, en 5 ó 6 pasos puedes construir un puente de contactos con cualquier persona en EEUU. El psicólogo Stanley Milgram escogió un nombre cualquiera en una guía telefónica y en 5 días consiguió el contacto con la persona.

Hoy en día, todos tenemos la flexibilidad moderna y los medios de comunicación, por tanto tenemos “conexiones”. Sospecho que no existe en este mundo una cadena de ayuda que no pueda ser alcanzada, por más larga que sea.

Límites de seguridad para un barn-raising

Dar y recibir ayuda es un arte. Se requiere tacto, sensibilidad y honestidad.
Existen dos reglas para mantener las amistades:

Regla 1: Principio de Reciprocidad
Los intercambios informales son simplemente un modo de ofrecer algo que puedes hacer a cambio de algo que necesitas. “Si me ayudas con mi currículum, te cuido a tu hijo cuando tengas que ir a una entrevista”.

Uno no ayuda a un amigo esperando que se sienta en deuda, uno lo ayuda porque se preocupa por él. Pero como toda expresión de afecto, tiene que ser recíproca, si no se desequilibra.

Sin embargo, hay dos tipos de personas que no poseen ese sentido instintivo de equilibrar favores prestados. Yo los llamo “mamás” y “bebés” (independientemente de su edad y género). Las “mamás” son compulsivas, siempre están buscando a alguien a quien ofrecer ayuda. No obstante, siempre se quejan de que ayudan a todos y nadie las ayuda, pero ellas nunca lo piden. Los “bebés” son personas que no tienen moderación para pedir todo tipo de favores.

Debes tener bastante cuidado al hacer barn-raising con mamás y bebés. Existe una pequeña herramienta que funciona muy bien para ambos casos.

Regla 2: El derecho a decir no
Toda persona en un barn-raising tiene derecho a decir no tanto a pedidos de ayuda como a ofrecimientos de ayuda.

A veces pasamos por momentos de “mamás“ y acabamos por ayudar a la gente aunque tengamos miles de cosas que hacer. En esa situación, piénsalo bien y dí que no puedes o que no tienes tiempo.

Si una amiga te pide dinero prestado y no tienes dinero sobrante, o la certeza de que te lo devolverá, dí no. Es lo mejor que puedes hacer para prolongar la amistad.

Finalmente, no olvides que tu tiempo te pertenece y que tus metas están en primer lugar. Para dar una verdadera ayuda a tus amigos, es importante que cuides primero de ti.

La única persona que reacciona con indignación a un “no” es un “bebé”, y si te alivia saberlo, un “no” es muy bueno para los “bebés”, para que comiencen a ir por sus objetivos por sí mismos.

Un “no” honesto entre amigos es un acto de respeto mutuo, dicho con las debidas disculpas y recibido con comprensión y, generalmente, seguido de un brainstorming de nuevas alternativas.

Por otro lado, tienes que respetar el derecho de tus amigos a decirte “no”. No permitas que eso te atemorice para pedir.

Si prefieres crear una red más amplia, puedes invitar a todo el vecindario, o una ciudad entera para realizar un barn-raising en una sala de conferencias, una iglesia o hasta un auditorio de escuela. Coloca anuncios en locales públicos, diles a tus amigos que traigan amigos, cuantas más personas haya, más serán las posibilidades y conexiones. En mis seminarios, comenzamos con una sala de 40 ó 50 personas extrañas entre sí, y terminamos con una red de amigos y conexiones maravillosa.

Con un grupo grande de personas, tienes que establecer algunas reglas:
1. Sé específico con respecto a las cosas que necesitas.
2. No ofrezcas nada que no estés realmente capacitado para hacer.
3. Si puedes proveer lo que alguien está necesitando o puedes utilizar lo que alguien está ofreciendo, levanta la mano y da tu nombre.

“Hola, mi nombre es Joy Greenberg, escribo obras para teatro y TV y me gustaría realizar una producción con alguien. Necesito patrocinadores, contactos y tal vez algún apoyo financiero.“

“Hola, soy Mary Smith, quiero ir a la facultad de odontología, y me gustaría hablar con alguien que esté cursando actualmente la facultad”.

Anota los datos y reúnete con las personas después de la primera parte formal de la reunión. Muchos participantes continuarán en contacto y harán un buen vínculo profesional y/o personal.

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Wishcraft: Capítulo 6

Wishcraft

Cómo tener lo que realmente quieres
Barbara Sher

Esta es la sexta de una serie de entradas en las que publicaré un resumen de cada capítulo del libro Wishcraft, de Barbara Sher. Esta entrada contiene un resumen del capítulo 6.

Capítulo 6: Brainstorming (lluvia de ideas)

En este momento tienes un objetivo claro y una lista de problemas estratégicos.
Ahora crearemos un plan paso a paso para llegar a tu objetivo.

Probablemente los problemas de tu lista sean algo así: “No puedo porque no tengo X”, donde X suele ser dinero, estudios, experiencia, etc.

Vamos a transformar esa afirmación en dos preguntas:
1. ¿Cómo puedo conseguirlo sin X?
2. ¿Cómo consigo X?

Es buena idea comenzar con la pregunta 1. Porque queremos llegar a la meta por la ruta más rápida, no cuando tengas el dinero ahorrado o tu posgrado en la mano. Eso significa que sólo debes responder la pregunta 2 si estás seguro de que X es el único camino para tu objetivo, o si X es por sí mismo algo que te gusta, como riqueza o estudios o status profesional.

Por ejemplo, podrías estar convencido de que necesitas un título para ejercer una profesión o conseguir un buen cargo. En caso de que no lo sepas, la facultad es un gran negocio. Es también un paraíso seguro para aquellos a quienes les gusta ensayar hasta estar prontos, en lugar de tirarse al agua y comenzar a nadar. No estoy contra la enseñanza superior pero si estás considerando la facultad como un medio para conseguir un objetivo, examina tu situación cuidadosamente.

¿Tener un título es parte integral de tus sueños o es imprescindible para llegar adonde quieres? ¿Los periodistas que más admiras fueron a la facultad de periodismo? ¿Todos los ejecutivos de tu empresa fueron contratados con títulos? ¿Tu pintor favorito estudió arte en la facultad? Si la respuesta es “no”, no deberías perder tu tiempo y dinero intentando conseguir un título.

5 maneras de aprender sin ir a la facultad

1. Coraje. En otras palabras, intentar abrir puertas sin nada más que talento, atrevimiento y desesperación. Nada pierdes, y mucho puedes ganar, si te presentas donde quieres estar.

Así fue como mi propia carrera comenzó. Cuando llegué a Nueva York, tenía un inútil título en antropología y necesitaba un empleo. Tenía la intuición de que sería buena para trabajar con personas. Entonces, respondí un anuncio que decía “preferible con experiencia”, notando que no decía “imprescindible”, para ser consejera de un programa de drogas. Conseguí el empleo. Luego una cosa llevó a la otra, pasé a ser asistente del terapeuta jefe, y en los años siguientes trabajé como consejera en tres escuelas de medicina y fui invitada a dar charlas y talleres en todo el país. Y nada de eso sucedió porque tuviera un título, sucedió porque en el momento correcto encontré el lugar correcto y me tiré de cabeza.

2. Voluntariado. Ser voluntario puede ser el camino para comenzar a hacer lo que te gusta y conseguir experiencia. Aunque sea sólo una vez por semana, estarás haciendo lo que te gusta, y si todavía no estás seguro de que te gusta, puede ser una tentativa antes de comprometerte a ello. Además te trae experiencia, contactos y referencias que serán útiles si decides comprometerte.

Jack, de 22 años, que pasó un año trabajando con niños discapacitados durante los sábados y las vacaciones, y tiene cartas de referencia para demostrarlo, tiene algo por lo menos tan valioso como un recién graduado. Cierto, el que posee el titulo podría obtener un salario inicial mayor, si es contratado. Por otro lado, tú podrías ser contratado donde un graduado no. Jack lo logró, está trabajando como consejero en una escuela para niños especiales. Si él decide que quiere tener un título, será el candidato número uno para ser admitido y recibir ayuda económica.

3. El aprendiz de hechicero. La forma más antigua de adquirir habilidades y conocimiento, es convivir con quien ya los tiene. Antes de que se inventaran las escuelas, las personas aprendían sus profesiones de esta manera. Así fue como yo aprendí a ser terapeuta.

Creo que no hay una persona en este mundo a quien no le puedas decir “Sigo su trabajo hace mucho y quiero aprender con usted. No le causaré problemas. Vaciaré su papelera, limpiaré su oficina, y cargaré sus cosas. Sólo quiero estar cerca de usted”. La mayoría de las personas bien preparadas quiere compartir lo que sabe con otras mentes ansiosas.

Jóvenes escritores envían sus trabajos a los autores que admiran, y a veces se crea una relación de maestro y aprendiz. Hay programas formales para conectar “maestros” con aspirantes a aprendices.

Pero no necesitas un programa formal ni escribir una carta para entrar en contacto con alguien cuyo trabajo te guste. En el próximo capítulo aprenderás cómo conseguir ser presentado a cualquier persona en el mundo que quieras conocer.

4. Comenzando de cero: la alternativa independiente. Otra forma de comenzar sin un título es simplemente sentarse, esbozar un plan para una clase de mímica, un seminario político, un paseo, un grupo de terapia artística, y colocar anuncios en el periódico local.

¿Cómo crees que comenzaron los Weight Watchers (Vigilantes del Peso)? Jean Nidetch no era médica ni nutricionista. Era una mujer que quería adelgazar. Desarrolló un programa para otras personas como ella y lo transformó en un negocio millonario. Lo que necesitas hacer es satisfacer una necesidad específica que nunca nadie haya pensado en satisfacer.

Jake, un experto en biología marina que no fue a la facultad, abrió un museo del mar para niños y consiguió concesiones de su ciudad.

Y si decides volver a estudiar, tendrás dos grandes ventajas: un camino recorrido y experiencia práctica.

5. El generalista/popularizador. Muchos profesionales necesitan ayuda para comunicar sus ideas al público. Si sabes escribir, u organizar ideas, puedes meterte en cualquier campo sin un título.

Conozco a una mujer que creó una fundación para reunir todas las ramas de investigación sobre la dislexia. Su única calificación es que ella misma es disléxica y se preocupó desesperadamente por hallar una solución para este problema.

Un ama de casa interesada en nutrición creó una publicación para la industria alimenticia sobre el reglamento de etiquetado.

Escribir, editar, entrevistar, comenzar una publicación especializada o un programa temático en televisión por cable: cualquiera de estos puede ser un camino para ser admitido en un mundo que amas, sin un caro título de doctorado.

Técnica de brainstorming

Esta técnica tiene dos etapas, a la primera la llamo “Soñar despierto” y a la segunda “Construyendo el puente”, pues coloca un puente entre el sueño y la realidad.

Como ejemplo vamos a suponer que tu objetivo sea viajar en velero alrededor del mundo en tu propio yate. Entonces tu pregunta número 1 seria: “¿Cómo puedo tener un yate sin un millón de dólares?”. Y la pregunta número dos seria: “¿Cómo puedo tener un millón de dólares?”

Primera parte: Soñar despierto

Hay tres formas diferentes de hacer brainstorming.

Hacer brainstorming solo
Escribe todas las ideas que te surjan, sin descartar nada, no importa cuán descabellado o banal parezca. Si quieres un yate, “Ir al puerto de noche y robar uno” es una idea. No juzgues nada, eso puede inhibir tu imaginación, y puedes perder buenas ideas. Si te cuesta deshacerte de las limitaciones habituales del pensamiento, primero ve si necesitas una sesión de Tiempos Difíciles.

Brainstorming con juego de roles
Ponerse en el lugar de otra persona puede liberar reservas de conocimiento insospechadas en tu propio cerebro. Puedes usar tu “familia ideal” imaginaria o puedes intentar interpretar personajes diversos, como estos:
1. Un arriero viejo.
2. La reina de un país extranjero.
3. Um genio loco.
4. Um marciano.
5. Un tonto.
6. El presidente de una gran corporación.
7. Un pescador de Samoa (un cazador esquimal, un guerrero Watusi, etc.).
8. Un ingeniero que construye puentes en los Andes.
9. Un empresario petrolero.
10. Una niña de 5 años.

Para entrar en cualquier papel, simplemente cierra los ojos, mira el problema desde el punto de vista del personaje, y escribe cualquier solución que te venga a la mente.

Brainstorming con un grupo
Cualquier persona puede participar, no es necesario saber nada sobre el área en la cual tienes el problema. En realidad, cuanto menos sepan, mejor. Los expertos en cualquier área sólo saben lo que no puede hacerse, mientras que los inexpertos tienen las mejores ideas. Eso incluye niños, que son muy creativos, porque no tienen restricciones en sus pensamientos, y personas mayores, cuyas mentes son más lentas pero más profundas y poseen más recursos.

Después de una sesión de brainstorming, tu lista de ideas puede estar más o menos así:

Tener un yate
1. Robar un yate.
2. Casarse con alguien que tenga un yate.
3. Ganar un yate en un concurso.
4. Ganar un yate jugando al póker.
5. Comprar un yate entre un grupo de personas.
6. Conseguir un yate viejo y arreglarlo.
Navegar alrededor del mundo
7. Viajar de polizón.
8. Hacerse amigo de alguien que tenga un yate y ser invitado a viajar con él.
9. Alquilar un yate.
10. Negociar el uso de un yate por algo que tengas (un apartamento, una casa en el campo, etc.).
11. Ser contratado en un yate como: capitán, ingeniero, miembro de la tripulación, mozo, barman, cocinero, masajista, acompañante de un enfermo o discapacitado, tutor de un niño, salvavidas, músico, mago, cantante, comediante, etc.
12. Diseñar un viaje educativo privado para gente rica.
13. Diseñar un viaje promocional para una compañía de barcos.
14. Diseñar una misión de beneficencia alrededor del mundo en pro de la ecología, la paz o contra el hambre.
15. Diseñar una expedición científica o un “seminario flotante”: por ejemplo, rehacer el viaje del Beagle de Darwin para una agencia o grupo de viaje.

La segunda parte del brainstorming proveerá respuestas a la pregunta “¿Cómo?”. Por tanto, no te preocupes si algunas ideas de tu lista todavía parecen utópicas. Simplemente cree lo que te digo: si realmente lo quieres, puede ser hecho.

Estrategias para sortear el obstáculo dinero:
1. Hay muchas formas de conseguir cosas sin comprarlas: pedir, pedir prestado, robar, negociar, ganar, alquilar, hacer.
2. Vender tu mano de obra. Canjea algo que sepas hacer (jardinería, magia, cuidar enfermos o niños, contar chistes) por una admisión gratuita en el mundo en el que quieres entrar.
3. Aunque el dinero sea algo necesario para tu proyecto, no tiene que ser tu dinero. Sé el ideador, elabora un paquete y véndeselo a un millonario.
4. Divide los costos con alguien con quien te gustaría compartir tu sueño.

No tener dinero no es una excusa para no ir tras tus sueños.

Transición: editando la lista

Tienes una lista de ideas para “Cómo conseguir mi objetivo sin X” (o “Cómo conseguir X”). Algunas son un poco excéntricas, otras son posibles pero no te sientes cómodo con ellas. Restarán algunas ideas que parecen promisorias. No digo las “más posibles”, digo aquellas que hacen latir más rápido tu corazón. Tu próxima tarea es tomar una o dos de las mejores ideas y bajarlas a tierra. Vamos ver como una persona real hizo esto.

Mary, 27 años, divorciada con una hija de 2 años, decidió que su primer objetivo era entrar a la facultad de medicina.

Lista de problemas:
1. Falta de dinero.
2. Mis conocimientos están un poco oxidados.
3. Mujeres mayores y madres tienen dificultades para entrar en la facultad de medicina.
4. Cuidar a mi hija.

Le dije que analizara un problema por vez, en una sesión de brainstorming. Ella eligió empezar por el primer problema. Hizo una sesión de brainstorming con su hermana y una amiga. Sus primeras ideas fueron las siguientes:

1. Conseguir una beca.
2. Conseguir un préstamo.
3. Ganar la lotería.
4. Casarme con un hombre rico.
5. Entrar en las Fuerzas Armadas y esperar que me envíen a la facultad.
6. Divulgar mi historia en el diario local y atraer un rico mecenas.
7. Deambular por las calles de Nueva York con un cartel que diga: “Envíe esta madre a la facultad de medicina“.

Debes hacer tres preguntas en relación a cada idea:
1. ¿Cuáles son los elementos útiles de esta idea?
2. ¿Cuáles son los problemas de esta idea? Los obstáculos formarán una mini lista de problemas que generará un nueva ronda de la primera parte, “Soñar despierto”.
3. ¿Qué otras ideas puede sugerir esta idea?

Vamos a ver como lo hizo Mary.

Idea número 1: conseguir una beca de estudios.
1. Elementos útiles: sin deudas.
2. Problemas:
a) necesito tener notas muy buenas en los exámenes.
b) no estoy segura de que haya becas de estudio en medicina.
Cómo resolverlos:
a) ir a una escuela de noche y estudiar mucho.
b) investigar sobre ayuda económica para alumnos de medicina.
3. Ideas adicionales: Crear una beca de estudios. Escribir a una gran corporación, ofreciéndoles la oportunidad de hacer un bien a la sociedad y a la causa de la mujer y conseguir una buena publicidad mandándome a la facultad de medicina.

Esta es una idea que despierta el interés de Mary, y si ella la hubiera eliminado la idea número 1, nunca habría pensado en eso. Mary no sabía si alguien había hecho algo así, y no tenía idea de cómo las corporaciones responderían. Pero el simple hecho de tener coraje de intentar algo totalmente nuevo puede impresionar a las personas ciertas.

Entonces, Mary colocó esa idea como una posibilidad promisoria y siguió con su lista original, haciendo el mismo procedimiento con las demás ideas.

Luego puedes pasar a la segunda parte del brainstorming, con las ideas que más te interesan. Mary escogió “crear una beca de estudios”.

Parte 2: Construyendo el puente

En la primera parte del brainstorming transformaste uno de los problemas en una submeta: una forma específica de conseguir una de las cosas que necesitarás para tu meta final. En el ejemplo de Mary, la submeta es conseguir una beca de estudios a través de una gran corporación.

La manera de construir un puente entre tú y tu submeta es planeando hacia atrás. La planificación comienza en el futuro distante y viene hasta mañana, comienza en tu objetivo y va hasta sus partes componentes, pequeñas cosas que puedes hacer de a una por vez.

Para dividir las submetas en pasos cada vez menores, hay dos preguntas. La primera es, “¿Puedo hacer esto mañana?” Si la respuesta es “No”, la siguiente pregunta es, “¿Qué tengo que hacer primero?”.

¿Podría Mary tener el dinero de la beca en sus manos al día siguiente? Claro que no. Entonces, ¿qué debe hacer primero? Tendría que mandar cartas a un gran grupo de empresas.

¿Puede enviar esas cartas mañana? No. ¿Qué debe hacer antes? Elaborar una carta y reunir una lista de corporaciones promisorias y sus direcciones.

Un diagrama de flujo es una estructura visual en la que escribes los pasos en pequeños círculos, trabajando de derecha a izquierda. Es un mapa detallado del camino que vas a hacer hacia tu objetivo, mostrando exactamente lo que debes hacer en cada etapa. Cada una de las principales ramificaciones debe refinarse hasta los primeros pasos: cosas tan pequeñas y manejables que puedas hacerlas mañana.

Volviendo al caso de Mary, ¿podría esbozar una carta para las corporaciones mañana? Si, mañana puede hacer las primeras anotaciones para una carta.

¿Puede tener una lista de las corporaciones mañana? No, deberá hacer algunas investigaciones antes para descubrir cuales corporaciones pueden ser receptivas y quién será la mejor persona para contactar en cada una de ellas.

Una parte de esas investigaciones puede hacerlas en bibliotecas, pero otra parte tendrá que hacerla de otra forma, que veremos en el próximo capítulo (mientras tanto, pondremos un signo de interrogación en este ítem del diagrama). Lo que Mary puede hacer mañana es un brainstorming sobre a cuáles tipos de corporaciones se aproximará.

Tercero: ¿Mary conseguiría publicar un artículo sobre sus planes en el diario local mañana? No, primero tendría que contactar a un periodista que la entrevistara. Este es el caso de otro punto de interrogación.

La próxima ramificación importante que debe trabajar es “Ser admitida en la facultad de medicina”. El problema de cuidar a su hija dependerá de a cuál facultad vaya; si permanece en su área, su hermana puede ayudarla, por tanto puede dejar ese problemas para más tarde.

Este es un diagrama de flujo casi completo. Le da a Mary cinco cosas que puede comenzar a hacer inmediatamente: hacer anotaciones para una carta, hacer un brainstorming de empresas, revisar sus viejos apuntes escolares, hacer llamadas para conseguir información sobre cursos de revisión, e ir a la biblioteca para leer catálogos de facultades de medicina.

No existe objetivo, no importa lo grande que sea, que no pueda ser fragmentado en algo tan simple como ir a la biblioteca, o a la imprenta, o hacer algunas llamadas.
Al ser estos primeros pasos tan pequeños, los darás. Ellos harán que te levantes de la silla y comiences tu trayectoria, en vez de paralizarte como lo haría un gran objetivo.

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